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taser x26Todo empezó cuando Jack Cover, un jefe de ingenieros que trabajaba para la NASA en el programa espacial “Apollo” decidió participar en el proyecto de desarrollo de armas no letales que el presidente Johnson solicitó a través de la correspondiente Comisión. Durante el desarrollo del arma no letal que Jack Cover llevó a cabo entre los años 1966 y 1974, descubrió que los pulsos de alta tensión y de muy corta duración (microsegundos) no eran perjudiciales, pero tenían un gran efecto fisiológico y psicológico sobre seres humanos y animales. Durante un período de tres años –1971 a 1974– realizó pruebas con voluntarios humanos bajo la supervisión del doctor Frank Summers, junto a dos cardiólogos y un fisiólogo, utilizando la maquinaria para cardiogramas e instrumentación médica del Joseph´s Hospital, en el Condado de Orange, Florida.

Con los estudios realizados desarrolló en 1974 el primer Taser, de 7 vatios de potencia, el cual era considerado legalmente como arma de fuego al utilizar pólvora negra como carga de proyección. En 1993 se desarrolló el Air Taser, también de 7 vatios, fabricado en polímero de alto impacto. Dejó de estar considerado como arma de fuego ya que no utilizaba pólvora negra. Sus efectos sobre el cuerpo eran similares al del primer Taser. En 1994 aparece el Air Taser modelo 34000, mejorando la anterior generación al reducir el tamaño en un 50%. Utilizaba como propulsor una cápsula de nitrógeno comprimido –1800 psi– y se le añadió un mecanismo de sincronización automática para la administración de pulsos de energía. Los estudios realizados por Taser de 1994 a 1999, demostraron que aquellos dispositivos de 7 vatios de potencia no eran eficaces si lo que se pretendía era controlar a un agresor muy combativo o mentalizado. La realización de investigaciones y pruebas en animales dieron pie, en 1996, con la creación de la tecnología de la incapacitación electro muscular de 26 vatios de potencia. Esta tecnología se siguió depurando y en el año 1999 se crea el Taser M26, primer dispositivo de control electrónico que sin ser un arma de fuego conseguía detener a individuos agresivos altamente combativos al interferir en sus sistemas nerviosos sensoriales y motores. En el año 2002 concluyeron los estudios para la depuración de los pulsos de los dispositivos de control electrónico. Al mejorar la capacidad del pulso se consiguió que con niveles de energía mucho más bajos que los utilizados por el Taser M26 se obtuvieran niveles de control más altos ante individuos agresivos. En 2003 se crea el Taser X26, el primer dispositivo de control electrónico con tecnología de pulsos depurados que siendo un 60 % más ligero y pequeño y trabajando con apenas la quinta parte de la energía del Taser M26 aumenta un 5% la efectividad.

 


¿CÓMO FUNCIONA EL TASER?

Hasta ahora lo único que sabemos es que el Taser no es un arma de fuego y que su fabricante lo denomina como un “Dispositivo de Control Electrónico” con tecnología de pulsos depurados.

La realidad es que, aunque no sea un arma de fuego, se parece bastante a una. Posee alza y punto de mira, al igual que un arma de fuego. Tiene una empuñadura como la de una pistola. También posee un gatillo e incorpora palancas de accionamiento de seguro manual que imitan a los de las semiautomáticas de última generación. Incluso está provisto de un director de puntería laser y de un dispositivo de iluminación, a semejanza de los que se pueden acoplar en las actuales pistolas y subfusiles. Hasta su funda de cinturón es semejante de las armas reales. Con todo, y a la vista de un profano, cuando el Taser X26 se desenfunda puede confundirse con un arma de fuego.

  • Tras desenfundarla y empuñarla como una pistola se debe quitar el seguro ya que, si no, no funcionará. Para ello, con el pulgar de la mano que dispara se gira la palanca del seguro hacia arriba. Con ello se consigue que el gatillo deje de estar bloqueado y que se pueda accionar libremente. Al mismo tiempo se activa el láser y/o la luz, los cuales se dirigen hacia el mismo lugar que lo hace el alza y el punto de mira.
  • Llegados a este punto, si se presiona el gatillo saldrán proyectados dos dardos unidos mediante unos cables al sistema. Cuando estos dardos alcanzan a un individuo, recibe una descarga de pulsos eléctricos que tienen como misión evitar que pueda realizar de forma voluntaria ningún tipo de movimiento con sus brazos o piernas.
  • La emisión de pulsos tiene una duración de 5 segundos. En el supuesto de que el individuo en cuestión portara un cuchillo o cualquier arma, ésta caerá de sus manos. Si estuviese agrediendo a alguien, cesará en su acción. Durante 5 segundos perderá el control de sus brazos y piernas. Este tiempo es suficiente para que el individuo cese en su actitud agresiva y que los agentes de Policía controlen la situación.

 


¿ESTAMOS HABLANDO DE UN INSTRUMENTO DE ELECTROCUCIÓN?

El término de electrocución alude a la muerte producida mediante una descarga eléctrica –Diccionario de la RAE: “Electrocución: Acción y efecto de electrocutar. Electrocutar: Matar por medio de una corriente o descarga eléctrica”–. Este es el momento de desvelar que el voltaje que puede llegar a generar en un momento dado el Taser es ni más ni menos que 50.000 voltios. Estamos hablando de alta tensión. Esto dato podría disparar todas las alarmas de los profanos a las leyes de la física; 50.000 voltios son muchos voltios. Esos 50.000 voltios de pico máximo son reales cuando se produce un disparo al aire sin dardos. En tales circunstancias, en el extremo del Taser existen dos polos separados entre sí unos 5 centímetros. Al accionar el gatillo se produce un salto de electrones de un polo a otro que físicamente se aprecia como un arco de luz azulada que une los dos polos. En realidad, los 50.000 voltios se producen al atravesar los electrones esos 5 centímetros de aire. Al aplicar el Taser al cuerpo humano, el voltaje cae hasta los 1.200 Voltios. Hay “expertos altamente cualificados” que aseguran que los dispositivos de Taser envían 50.000 voltios a través del cuerpo; esto es erróneo.

No obstante 1.200 voltios es una cantidad grande. Por lo tanto debería causar estupor. A priori debe ser muy peligrosa. Llegados a este punto, para evaluar el voltaje peligroso se debe hacer referencia a un instrumento que suele encontrarse en museos, institutos y universidades: Nos referimos al generador de Van der Graaff, máquina electrostática inventada por J. Van der Graaff en 1929 con el objeto de generar voltajes elevados para experimentación en Física Nuclear. Este instrumento puede generar voltajes de varios millones de voltios y a pesar de lo que en un principio pudiese creerse, los efectos que produce en los seres humanos no son letales, ni siquiera dañinos.

¿Cómo es posible que un ser humano no se electrocute ni le pase nada al ser sometido a tensiones de millones de voltios? Aquellos que cuenten con unos mínimos conocimientos de Física no se dejarán influenciar por cantidades de miles o millones de voltios para hablar de “peligro” porque saben que si sólo se habla de voltios tan sólo se dispone de la mitad de la información.

Decir que 50.000 voltios son peligrosos y 12 voltios no lo son denota desconocimiento.

Hace falta conocer otra cosa más para hablar de peligro de electrocución.

Es imposible hablar de peligro en el voltaje sin hacer alusión a los amperios. No son los voltios, sino los amperios los que son peligrosos. En realidad, son los amperios los que viajan a través del cuerpo. Los voltios no viajan a través del cuerpo; pues ni tan sólo penetran. Como es sabido, el efecto letal de la corriente eléctrica depende en gran medida de la intensidad y no del voltaje. Es eso lo que dictamina la Ciencia.

Así, hablando de aplicar al cuerpo humano corrientes bajas, del orden de 0,001 amperios (1 miliamperio), producirán como efectos fisiológicos apreciables solamente un leve hormigueo en la zona de contacto.

Si se aplican corrientes de 0,01 amperios –10 miliamperios–, se pueden producir contracciones musculares. Con estas corrientes no existen efectos perjudiciales para la salud en exposiciones cortas.

A partir de intensidades de 0,05 amperios –50 miliamperios– las contracciones pueden afectar a todos los músculos, incluidos los respiratorios, con lo que, si el contacto es prolongado producirá una verdadera asfixia de ese cuerpo humano, seguida de parada cardíaca y muerte.

A nivel forense, se consideran letales para los humanos la descarga de corriente alterna y con contacto de al menos 1 segundo, con intensidades a partir de 0,075 a 0,1 amperios –75 a 100 miliamperios–. A partir de estas intensidades se puede producir fibrilación ventricular.

Las corrientes más altas, entre 0,1 amperios –100 miliamperios– y varios amperios, pueden producir directamente fibrilación ventricular, aunque el contacto sea de breve duración. Arritmia sumamente grave, que ocasiona incapacidad del corazón para bombear sangre al organismo, y, por tanto, muerte súbita, si no se resuelve en poco tiempo.

Todo esto es lo que los científicos, los técnicos forenses, los doctores en medicina, establecen respecto a los efectos de la corriente eléctrica en los cuerpos humanos.

Con esos parámetros cualquiera, sea o no profano en estos asuntos, llega a la conclusión de que las exposiciones cortas a corrientes eléctricas de menos de 0,01 amperios –10 miliamperios– pueden considerarse como no perjudiciales para la salud.

Nadie ha divulgado cual es la corriente real que un Taser X26 aplica al cuerpo humano.

Es una cifra que nunca aparece cuando se habla de este instrumento y es bueno que salga a la luz para que todo el mundo pueda hacerse una idea de los hipotéticos efectos dañinos que puede llegar a producir al ser disparado.

La corriente eléctrica que el TASER X26 aplica al cuerpo humano es de 0,0021 amperios –2,1 miliamperios–. Tenemos un instrumento que, a pesar sus 50.000 voltios, lo único que es capaz de generar es una corriente de 0,0021 amperios. Ahora que ya tenemos los conocimientos suficientes, podemos hacer una comparación muy ilustrativa:

Tomemos como ejemplo y para poder comparar una batería de camión. Su voltaje es muy bajo; tan sólo de 12 voltios, los mismos que el cargador de nuestro teléfono móvil.

Todo parece indicar que con tan pocos voltios no debería ser dañino para nuestra integridad.

Ahora que sabemos que el dato más importante es el del amperaje debemos fijarnos en la cantidad de amperios que genera. Este tipo de baterías llevan incorporadas leyendas similares a ésta: 220 Ah / 1.450 A.

La exposición a corrientes de 1450 amperios lleva irremediablemente a la muerte por electrocución.

Ahora ya sabemos que, hablando de electricidad y electrocución, lo más importante es conocer los amperios que entran en juego. Conforme aumente la cantidad de corriente (amperios) aumenta en riesgo de muerte; y si el amperaje es muy bajo, el peligro desaparece. El alto voltaje no puede producir daños si el amperaje es bajo; y un voltaje bajo puede producir daños si el amperaje es suficientemente alto.

Ejemplo gráfico de la cantidad de corriente que podemos encontrar en elementos cotidianos tales como un enchufe doméstico o las luces de un árbol de Navidad con respecto a un TASER

No obstante, respecto a la letalidad o no de la tensión o amperaje de determinados instrumentos, no hay que olvidar nunca que nos estamos refiriendo a exposiciones cortas.

Las exposiciones del Taser están diseñadas para tener duraciones cortas. Cada descarga tiene una duración de 5 segundos, y no puede ser modificada al alza. A nadie se le puede escapar que una, dos o tres descargas de 5 segundos no pueden producir ningún efecto dañino para el cuerpo humano, pero también es cierto y hay que tenerlo en cuenta que si esas descargas fueran de muchos minutos la cosa sería diferente.

El peligro de sufrir daños, está en relación con la magnitud y duración de la corriente eléctrica.

 


¿CÓMO FUNCIONAN ESOS PULSOS ELÉCTRICOS DEL TASER?

Para ser justos habría que saber si existe alguna diferencia entre lo que es un Taser X26 y el resto de las defensas eléctricas.

El resto de las defensas o armas eléctricas funcionan de forma diferente al TASER.

El Taser es el único que interfiere en la respuesta motora del cuerpo: Envía impulsos eléctricos de alto voltaje, bajo amperaje y corta duración que interfieren las señales eléctricas de las fibras nerviosas. Los impulsos que envían los Taser son similares a las señales usadas por los nervios. Estas ondas crean "interferencias“ en las comunicaciones del sistema nervioso humano, tomando el control del mismo e impidiendo cualquier intento voluntario de realizar movimientos con los brazos, piernas, manos, etc.

El resto de las defensas eléctricas afectan únicamente al sistema nervioso sensorial produciendo dolor, además de ser peligrosas para la salud puesto que la corriente eléctrica, el amperaje, que utilizan es mucho más alta que la del Taser.

Para que se entienda correctamente todo esto habría que empezar hablando de forma básica sobre algunos fundamentos del sistema nervioso.

El sistema nervioso humano es el centro de mando, control y comunicación de nuestro organismo. Del sistema nervioso, al nivel que nos interesa, hemos de conocer tres sistemas:

  • El sistema nervioso central, que es el centro de mando y está formado por el cerebro y la médula espinal. Todos los procesos del tratamiento de la información y de toma de decisión ocurren en el sistema nervioso central.
  • El sistema nervioso sensorial, que lo forman los nervios que llevan la información al cerebro. Llevan la información sobre el ambiente –caliente, frío, mojado, los etc.– y el estado del cuerpo –dolor, posición del cuerpo, etc.– hasta el cerebro.

Estos nervios tienden a situarse cerca de la superficie del cuerpo, donde pueden interconectar con la piel y el ambiente alrededor del cuerpo para recopilar información.

La localización de estos nervios cerca de la piel los hace más fáciles estimular que nervios más profundos.

Las defensas eléctricas tradicionales afectan únicamente a estos nervios, produciendo dolor.

  • El sistema nervioso motor, que incluye los nervios que llevan señales del cerebro a los músculos que controlan todo el movimiento. Estos nervios están localizados más profundamente en el cuerpo, protegidos bajo el tejido del músculo. Para afectar a estos nervios hace falta unos pulsos depurados y de una forma concreta ya que están localizados más profundamente. El Taser utiliza una tecnología –patentada, de la cual es propietaria la compañía que lo fabrica– que consigue penetrar a un nivel más profundo utilizando menos energía. Con esta tecnología consigue tomar el control de los nervios motores, interfiriendo en la respuesta muscular al bloquear cualquier acción que se intente realizar de forma voluntaria, tal como empuñar una pistola, manejar un cuchillo, saltar, golpear, etc.

El Taser es el único dispositivo del mundo que es capaz de tomar el control de los nervios motores y sensoriales en conjunto y causar una verdadera incapacitación electromuscular.

 


¿PERO ESTOS PULSOS DEL TASER SON EFECTIVOS?

Las defensas o armas eléctricas tradicionales afectan al sistema nervioso sensorial. Generan un “ruido eléctrico” que el Sistema Sensorial interpreta como “dolor”, creando sensaciones muy intensas que incluso pueden llegar a aturdir a quien las recibe.

Esto quiere decir que cuando alguien utiliza uno de estos dispositivos para defenderse de un individuo agresivo, causará tal sensación de dolor en el sujeto que, en teoría, cesará en su actitud agresiva. Este es el principio de la OBEDIENCIA POR DOLOR.

No obstante, estas armas pueden ser más o menos efectivas en ciertos individuos, pero su principio de funcionamiento no es el adecuado para un arma de defensa personal.

Primeramente, porque la energía que generan suele ser excesiva y podrían producir lesiones y en segundo lugar porque ciertos individuos pueden resistir el dolor.

Si alguna vez ocurre que el agresor aguante el dolor, nos encontraríamos en una situación en la que un individuo agresivo reaccionará con una respuesta mucho más agresiva.

Estas situaciones se suelen dar con individuos que están fuertemente mentalizados, bien por su fortaleza física, bien por estar sujetos a determinados estados de enajenación, bien por estar sometidos a los efectos de determinados tipos de sustancias o drogas que hacen que su tolerancia al dolor sea más alta de lo normal.

En estos casos, la utilización de un dispositivo eléctrico para defenderse es, como poco, absurda y temeraria.

El principio de funcionamiento del Taser dista mucho del de las defensas eléctricas tradicionales; lo que se pretende conseguir no es una sensación de dolor en el individuo agresivo. No es ése el fin de este dispositivo. El principio del Taser es la INCAPACITACIÓN TEMPORAL.

El sistema de “incapacitación electromuscular” del Taser utiliza unos pulsos eléctricos que causan directamente la contracción de los músculos mientras que interfiere en el sistema nervioso sensorial y motor. Por tanto, el Taser no solamente aturde al individuo agresivo, sino que también lo inhibe porque toma el control de la contracción de sus músculos. La incapacitación electromuscular afecta el sistema nervioso motor y a los músculos; causando directamente incapacitación física. El individuo agresivo no podrá realizar ninguna acción voluntaria porque su respuesta motora ha sido “interferida” por el Taser. Podrá pensar en hacer una acción (por ejemplo, dar un puñetazo) pero no podrá llevarla a cabo. A pesar de que su cerebro intente dar una orden a un miembro, su cuerpo no le obedecerá porque el Taser ha tomado el control de la comunicación y le envía otra orden que es que se quede inmóvil.

 


¿CUÁLES SON LOS EFECTOS QUE EL TASER PRODUCE EN UN INDIVIDUO?

Se ha realizado un estudio de más de 800.000 de exposiciones se han podido establecer unos patrones de los efectos que el Taser produce al ser aplicado a un sujeto:

  • El individuo suele caer inmediatamente al suelo.
  • Produce un chillido o alarido la mayoría de las veces.
  • Su cuerpo presenta contracciones musculares involuntarias.
  • Se puede quedar paralizado con las piernas rígidas durante la aplicación.
  • Se puede sentir aturdido varios segundos.
  • Puede tener sensación de vértigo.
  • Puede tener una sensación temporal de hormigueo.
  • Rara vez puede experimentar amnesia sobre los efectos del Taser.
  • Puede no recordar ningún dolor.

Dicho lo cual, hay que ser consciente de que el uso de la tecnología de Taser causa incapacitación y contracciones musculares que repercuten en la posibilidad de lesiones secundarias.

Estas lesiones incluyen los potenciales cortes, contusiones y abrasiones que podrían causarse al caer al suelo. No son directamente atribuibles a la naturaleza eléctrica del Taser, pero son la consecuencia de que el Taser ha producido una incapacitación.

 


¿ES EL TASER EL SISTEMA NO LETAL POLICIAL IDEAL?

No, ni mucho menos. Es un medio más de los que dispone la Policía en ciertas intervenciones para controlar sujetos agresivos, armados y/o bajo efectos de las drogas o bien enajenados mentales. En esas circunstancias se suelen desencadenar sucesos que concluyen, al amparo de la ley, con el uso del arma de fuego reglamentaria.

Un estudio de la Universidad de Minnesota realizado sobre 10.608 intervenciones policiales practicadas con Taser, de las cuales 2.452 fueron para controlar sujetos con alteraciones mentales, evidenciaron que en 1.111 actuaciones estaba justificado legalmente

el uso de armas de fuego.

El Taser da un giro a la intervención policial y puede salvar la vida del agresor y la de los ciudadanos localizados en un entorno cercano.

Los terroristas del metro de Londres o “el solitario” son una muestra de ello. El “solitario” iba fuertemente armado y con chaleco antibalas. El uso del Taser fue definitivo para una detención sin muertes ni heridos.

La realización de la detención el Taser presenta muchas ventajas a pesar de ser un sistema de impulsos eléctricos:

  • Su utilización es totalmente segura en ambientes húmedos o cuando el agresor está en el agua. No causa electrocución en ambientes húmedos.
  • No lesiona el tejido nervioso.
  • Es totalmente seguro en sujetos bajo los efectos de alcohol o sustancias toxico-estupefacientes.
  • El agente de Policía puede tocar, engrilletar y controlar al agresor de forma segura y sin que le afecten los pulsos mientras que el agresor los recibe y los siente.

En resumen, gracias a las nuevas tecnologías la Policía dispone de un excelente armamento no-letal que produce incapacitación temporal sin provocar lesiones ni efectos secundarios.

Esto no quiere decir que su uso sea recomendable en cualquier circunstancia. De hecho, tiene sus limitaciones:

  • Por su propia naturaleza eléctrica, El Taser puede iniciar materias, líquidos, o vapores explosivos. Esto incluye a la gasolina y ciertos gases que pueden emanar de alcantarillas y laboratorios de meta-anfetaminas. Algunos aerosoles de defensa utilizan bases inflamables, generalmente alcohol, por lo que podría resultar peligroso utilizarlos conjuntamente con los dispositivos Taser.
  • Cuando se dispara el cartucho del Taser los dos dardos impactan en el cuerpo del agresor. Las agujas pueden penetrar varios milímetros –5 ó 6– en la piel y a pesar de que son muy finas –menos de 1 milímetro de diámetro– podrían causar lesiones oculares.

         Por tanto, el uso del Taser está limitado; no se debe disparar a la cabeza del agresor.

  • En el caso de utilización en intervenciones para controlar mujeres embarazadas, aunque los pulsos del Taser no dañen al feto, hay que ser conscientes de que la mujer sí puede sufrir daños derivados de su propia excitación y estrés previos a la intervención y de las posibles lesiones que le podrían acarrear su caída al suelo.
  • Otra limitación es creer que el Taser puede sustituir al arma de fuego reglamentaria; rotundamente no. Sin embargo, muchas situaciones que empiezan con un alto riesgo de llegar hasta la fuerza letal, con el uso del Taser pueden estabilizarse y controlarse sin llegar a ese extremo.
  • Además, no siempre se asegura al 100 % la incapacitación temporal del individuo: Lo ideal es que los dardos penetren en la piel del individuo, pero no es necesario. Pueden quedar adheridos a la ropa y el arma cumplir a la perfección su cometido ya que los pulsos eléctricos saltarán a través de la ropa. En el caso de individuos que van provistos de chalecos antibalas o abrigos gruesos también funcionará, pero habrá de considerarse que el máximo grosor de la ropa debe ser de 2,5 centímetros por dardo. Si el espacio existente entre el dardo y la piel es superior a los 2,5 cm por dardo no se conseguirá la incapacitación.

 


¿ES EL TASER LEGAL EN ESPAÑA?

Si, según el vigente Reglamento de Armas RD 137/93 está clasificado en el art. 5.1c como arma exclusivamente policial y militar, prohibida a particulares.

La Intervención Central de Armas y Explosivos (ICAE) ya informó el 05 de diciembre de 2004 mediante escrito 11271 la posibilidad de la “…adquisición a los Organismos o Entidades de los que dependan funcionarios o personal de seguridad en cuyos reglamentos o normas de actuación esté prevista la utilización…”

 


¿50.000 VOLTIOS NO SON PELIGROSOS?, ¿Y SI EL ASALTANTE TIENE UN MARCAPASOS?

El peligro de la electricidad sobre los humanos está en la corriente (Amperios) y no por el voltaje (Voltios).

El Taser genera durante 5 segundos pulsos eléctricos interrumpidos de solamente 100 microsegundos (0,0001 segundo) cada uno. El voltaje recibido durante su uso es 1.200 voltios y la corriente es de 0,0021 amperios.

Corriente eléctrica   Efecto sobre humanos

0,0010 Amperios     Apenas perceptible

0,0021 Amperios     Taser - Interfiere con el sistema nervioso

0,0160 Amperios     Corriente máxima que se puede tocar y soltar

0,0200 Amperios     Parálisis de los músculos respiratorios

0,1000 Amperios     Umbral para desfibrilación ventricular

2 Amperios               Paro cardiaco y daño a órganos internos

 


¿EXISTEN ESTUDIOS MÉDICOS INTERNACIONALES QUE AVALEN EL USO DE TASER?

Amnistía Internacional en su informe anual con fecha 27 de febrero de 2007 donde reconoce que puede haber muchas situaciones en las que cabe, en efecto, utilizar el Taser como arma defensiva, a fin de mantener a distancia a alguien, en vez de recurrir a las armas de fuego, a fin de salvar vidas.

Existen literalmente centenares de informes objetivos e independientes en todo el mundo que avalan el uso no letal y seguro del Taser.

Por ejemplo:

  • Utilización del Taser en enajenados – Dr. Jeffrey D. Ho (Anexo 1 y Anexo 2)
  • Efectos cardiovasculares del Taser – Dr. Bozeman  (Anexo 3)
  • Efectos médicos del Taser – Dr. James R. Roberts  (Anexo 4)
  • Bibliografía de 628 Informes y Estudios Médicos (Anexo 5)

 


Y EN ESPAÑA, ¿EXISTEN ESTUDIOS Y PROFESIONALES MÉDICOS QUE LO AVALEN?

Por supuesto:

“Muerte en privación de libertad” realizado por entre otros J.L. Palomo Rando –Jefe del Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Málaga y publicado en el número 35 de “Cuadernos de Medicina Forense”.

“Tienen la consideración de arma no letal por la poca intensidad de la descarga producida, entre 3 a 5 mA. Como es sabido, el efecto letal de la corriente eléctrica depende de la intensidad y no del voltaje…”

El Dr. Tortosa –Jefe de Hispatología del Instituto de Medicina Legal de Cataluña- en su reciente ponencia durante el “I Congreso Nacional de Instructores de Tiro Policial” mencionó:

“…La descarga se produce en la musculatura superficial, no penetra en musculatura profunda –vejiga, corazón, etc.- No es electrocución. Taser proporciona un amperaje tan bajo que es imposible que realice una lesión cardiaca…”

También existe un estudio del Ministerio de Trabajo sobre la Corriente eléctrica: Efectos al atravesar el cuerpo humano donde se ve claramente que el Taser no puede causar daños al organismo.

 (Anexo 6)

 


¿PODRÍA SABERSE SI UN POLICÍA REALIZA UN USO INDEBIDO DE UN DEC TASER?

Por supuesto, cada dispositivo recoge de manera imborrable cada disparo, con detalles de la fecha, la hora y la temperatura ambiental. Estos datos pueden ser solicitados por un Juez. Además cada carga incluye decenas de minúsculos papeles con el número de serie de la carga. Al ser accionada, se esparcen por el suelo permitiendo a cualquier testigo recoger alguno como prueba de su utilización.

 


CONCLUSIONES

El Taser es un sistema no-letal exclusivamente policial que, mediante pulsos eléctricos y hasta una distancia de 7,6 metros, controla los músculos motores del agresor.

Sus efectos son instantáneos y actúa por igual e independientemente que el agresor este bajo los efectos de alcohol y/o drogas o sea un enajenado mental.

Son ya casi 12.000 agencias policiales de 45 países que usan más de 280.000 Taser.

Las más de 5.500 páginas de informes médicos, forenses, policiales y sentencias judiciales de todos los países –incluido España– que establecen el Taser como SISTEMA NO-LETAL y las ventajas que representa su uso alternativo al uso de armas de fuego.

Entre los países que lo utilizan están: Portugal, Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza, Finlandia, Polonia, Dinamarca, Suecia, Holanda, Lituania, Andorra, Eslovenia, Austria, Irlanda, Grecia, y Latvia. El Reino Unido tiene más de 4.000 Taser en servicio, Francia 4.500, Suecia 3.000, etc. Ninguna ONG ha aportado nunca ni un solo informe médico o forense de ningún país del mundo que diga que el Tasr es Letal, o que produce efectos dañinos sobre la salud.

El Taser SALVA VIDAS. Ciertas intervenciones policiales para controlar sujetos agresivos, armados y/o bajo efectos de las drogas o bien enajenados mentales en las que las circunstancias pueden desencadenar en un uso de armas de fuego amparado por la ley, el uso del Taser puede salvar la vida del agresor y los transeúntes. Los terroristas del metro de Londres o “el solitario” son una muestra de ello. El solitario iba fuertemente armado y con chaleco antibalas. El uso del Taser fue definitivo para una detención sin muertes ni heridos. Amnistía Internacional apoya el uso del Taser por las fuerzas de seguridad para reducir los daños en agresores como alternativa al uso del arma de fuego, y que ya ha salvado la vida de miles de individuos violentos: “... Amnistía Internacional reconoce que puede haber muchas situaciones en las que cabe, en efecto, utilizar las Taser como arma defensiva, con que mantener a distancia a alguien, en vez de recurrir armas de fuego, a fin de salvar vidas.” Extracto de la pág.18 del Informe Unión Europea elaborado por Amnistía Internacional y publicado el 27.FEB.2007 en su web.

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